martes, 18 de febrero de 2014

La cara y la cruz de la FP dual

La FP dual es un modelo de formación que intenta combinar la teoría en las aulas con prácticas remuneradas en las empresas, dicho de una manera sencilla, relaciona directamente la formación con el trabajo. Con este tipo de formación los alumnos reciben la oportunidad de iniciar su carrera en el ámbito profesional, sin abandonar su formación más teórica. El principal cambio con respecto a otras modalidades de formación radica en apostar por un itinerario pedagógico más personalizado, con el fin que la formación que se brinda esté adaptaba a las necesidades reales de la empresa.



El modelo de la FP dual en España se creó a partir de la experiencia de otros países y como posible tabla de salvación ante el alto nivel de desempleo juvenil existente. El ejemplo más cercano a este modelo se encuentra en Alemania, donde nació como un proyecto piloto y debido a los resultados positivos obtenidos, como la reducción de la tasa de desempleo juvenil, se ha acabado implantando con éxito.

Uno de los puntos fuertes de la FP dual es la estrecha relación que crean los alumnos con las empresas donde realizan sus prácticas, puesto que al ser formados en el seno de la empresa, tienen muchas posibilidades de ser contratados posteriormente. Al alumno que curse esta formación se le permitirá conocer en primera persona cómo realmente funciona una empresa desde dentro.
Desde un punto de vista más práctico, este modelo de formación se está impulsando como arma clave para ajustar la oferta y la demanda del actual mercado laboral.

Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo en que este modelo sea tan efectivo como parece. Conclusiones recientes apuntan que los principales destinatarios de estos trabajadores son las Pymes y a que estas no están a favor de contratar trabajadores a tiempo parcial, ya que es difícil compaginar su jornada laboral con el estudio.
Las pequeñas empresas argumentan que necesitan empleados que trabajen a tiempo completo y destacan que no existen incentivos para contratar a alumnos de la FP dual, poniendo de manifiesto que son las grandes empresas las mayores beneficiarias de este sistema.
Además el perfil del trabajador contratante por las pymes no tiene por qué ser siempre un especialista y muchas veces suelen recurrir a personal no cualificado, como por ejemplo en el sector de la construcción. A diferencia de las grandes empresas, las Pymes no siempre tienen departamentos específicos para formar a los trabajadores.

No hay comentarios: