lunes, 31 de octubre de 2016

Entrevistamos a Raúl Santiago Campión, editor y coordinador del proyecto The Flipped Classroom

Raúl Santiago Campión, autor del contenido e-learning CmapTools de Ideaspropias Editorial. Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Navarra, actualmente es profesor del Área de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de La Rioja, autor de varios libros relacionados con la Educación y las TIC, y uno de los editores y coordinadores del proyecto The Flipped Classroom y de www.competencia.digital.

¿Qué propone el modelo de Flipped Classroom o clase inversa?
El Flipped Classroom (FC) es un modelo pedagógico que traslada determinados procesos de aprendizaje fuera del aula con el fin de disponer del tiempo de clase, además de la experiencia del docente, para potenciar otros procesos de práctica y adquisición de conocimientos. 
¿Cómo surge?
FC nació cuando Jonathan Bergmann y Aaron Sams, dos profesores de química en Woodland Park High School (Woodland Park, Colorado) se dieron cuenta de que algunos de sus estudiantes, por diversos motivos, perdían clase. Para solucionar este problema, impulsaron la grabación y distribución de vídeos. Así se dieron cuenta de que este modelo permitía que se generase un aprendizaje más personalizado, y que existiera la posibilidad de prestar mas atención a las necesidades individuales. 
Con el objetivo de compartir experiencias, herramientas y recursos que sirvieran para dar a conocer este modelo pedagógico en español, compramos, en verano de 2013, el dominio www.theflippedclassroom.es

¿En qué consiste?
El término “Flipped” tiene doble sentido: por un lado, constituye el mensaje fundamental del modelo Flipped (clase inversa, clase al revés…), que supone trasladar, como ya hemos explicado, el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utilizar el tiempo de clase, sumado a la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. 
Por otro lado, podemos darle un sentido más profundo a “dar la vuelta” y entenderla como una visión de la educación que cuestiona muchos de los aspectos “tradicionales” en las aulas de hoy en día. En definitiva, pretende transformar cómo está concebida, actualmente, la educación.
¿Qué valores se fomentan en la clase inversa?
Se fomentan valores como la interacción entre el estudiante y el profesor, la participación activa del estudiante en su propio aprendizaje, el aprendizaje personalizado, la atención a las necesidades específicas y a los ritmos de cada alumno, las tareas más significativas y la motivación.
¿Cuáles son las principales diferencias respecto al modelo de clase tradicional?
FC pone en duda muchos de los elementos de la clase tradicional, como la relación entre el docente y el alumno y la escuela y la familia, el objetivo de los deberes, el papel de la tecnología, las propias metodologías o la monotonía.
Para empezar, la interacción entre el docente y el alumno es más profunda, ya que este modelo permite que se genere un aprendizaje más personalizado y exista la posibilidad de atender las necesidades específicas de cada alumno. FC se apoya en que, como cada estudiante es diferente, también lo son sus procesos de adquisición y asimilación de conocimientos, dificultades y potencias. 
FC utiliza la tecnología como herramienta para lograr este objetivo de un aprendizaje más personalizado, lo cual, a su vez, motiva al alumno. El rol del docente se transforma: deja de ser un mero transmisor de información, como puede ocurrir en la clase tradicional, para convertirse en una guía del aprendizaje.
Por otro lado, las tareas escolares: Flipped Classroom traslada esta práctica al tiempo de clase con el fin de reforzar los conocimientos. Dispone de muchas herramientas para conseguir una mayor motivación, como por ejemplo la Gamificación. Eso rompe con la rutina de clase y motiva al estudiante.
¿Qué papel desempeña la tecnología en este modelo pedagógico?
El papel de la tecnología es esencial en cuanto a que nos posibilita reforzar competencias que no podrían ser fortalecidas sin ella. Utilizar esta herramienta permite que dispongamos del tiempo necesario para atender a las necesidades específicas de cada alumno, es decir, que genera un aprendizaje más personalizado. 
Sin embargo, es importante señalar que la tecnología no sustituye al docente sino que facilita el proceso del aprendizaje. El rol del docente se ve fortalecido porque indica al alumno el camino potencialmente mejor adaptado a sus necesidades y capacidades.
Y además, es una herramienta motivadora: el alumno puede ver un vídeo una vez o las veces que lo necesite. Así no siente que se queda atrás. Los estudiantes de hoy han nacido en la era tecnológica, ¿quién mejor que ellos sabe manejar los recursos digitales? 
¿Cómo se desarrolla una clase inversa?
En este link ofrecemos seis consejos para planificar la vuelta a la clase.
Es importante que tengamos  en cuenta que no todo el mundo está a favor del cambio, por tanto, tenemos que generar unas expectativas determinadas. Conocemos el modelo y sabemos qué ventajas aporta, así que es importante involucrar a todas las partes en el cambio.
Por otro lado, debemos tener en cuenta que nuestro rol, como docentes, se ha transformado. Ahora somos guías del aprendizaje y estamos al tanto de las necesidades específicas de cada estudiante. 
La tecnología tiene un papel esencial en este modelo, por lo tanto, debemos asegurarnos de que todos los alumnos tienen acceso a Internet, y si no disponen de él, encontrar soluciones para paliar el problema.
En cuanto a las evaluaciones, deben ser periódicas: de este modo estamos al tanto de qué saben los alumnos en cada punto del aprendizaje.
Finalmente, es imprescindible que los alumnos estén motivados. Para ello, debemos ofrecer incentivos, producir vídeos de entre cinco y diez minutos, y emplear metodologías como la Gamificación.
¿Cuáles son los beneficios para el docente y para el alumnado?
Existen muchas ventajas. Para empezar, convierte a los alumnos en protagonistas de su propio aprendizaje involucrándolos, motivándolos y haciendo que participen activamente en todos los procesos. 
Fomenta el aprendizaje más profundo porque atiende, como ya hemos dicho, a las necesidades específicas de cada alumno, teniendo en cuenta sus dificultades y sus talentos e invirtiendo el tiempo de la forma más efectiva posible con el fin de alcanzar su máximo potencial. 
Con el FC se promueve la colaboración entre los estudiantes y la realización de ejercicios a distintos niveles de dominio, lo cual favorece sus competencias, y además permite disponer del tiempo necesario para resolver dudas y reforzar los conocimientos. 
El rol del profesor se refuerza: se convierte en guía del aprendizaje en lugar de transmisor de información.
Y, finalmente, motiva al alumno: lo involucra, hace que el aprendizaje sea divertido y permite que trabaje con las TIC, herramientas que ya conoce. 
¿Y los hándicaps?
Todo lo relacionado con la puesta en práctica podría considerarse desventaja. La resistencia al cambio, por ejemplo, por parte de alumnos, familias y los propios docentes. O que utilización de recursos digitales pueda verse como una distracción en lugar de cómo una potencial fuente de conocimiento, o que los alumnos no vean los vídeos. Por eso es importante mantenerlos motivados. 
Cada vez se habla más de la Flipped Classroom, tanto a favor como en contra: dificultades de acceso a la tecnología, o el tan comentado exceso de deberes, por ejemplo. ¿Cómo la defendería ante sus detractores?
Cualquier práctica que innove siempre es vista con recelo, y por supuesto, conlleva dificultades para ser consolidada. Con respecto al acceso de la tecnología, no es tanto un problema sin solución como un obstáculo que el docente debe tener en cuenta previamente. ¿El alumno no tiene acceso a Internet para ver los vídeos? El docente debe ser creativo. Quizá baste con un carnet para la biblioteca o con un USB. 




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